La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció que los países miembros liberarán más de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para intentar estabilizar los mercados energéticos, sacudidos por la guerra en Medio Oriente y la suba del precio del crudo.
Según informó el organismo con sede en París, los países de Asia y Oceanía comenzarán a poner esos stocks a disposición del mercado de manera inmediata. En cambio, las reservas de América y Europa se incorporarán desde fines de marzo, una vez que cada país termine de definir sus planes de liberación.
La decisión fue tomada por unanimidad por los 32 países miembros de la AIE y constituye la mayor utilización conjunta de reservas de emergencia desde la creación de la organización hace medio siglo.
En total, el volumen comprometido ronda los 400 millones de barriles, aunque la última actualización del organismo elevó la cifra a casi 412 millones. Del total, cerca del 72% corresponde a petróleo crudo y el resto a productos derivados.
Desde la AIE señalaron que la medida busca compensar las interrupciones en el suministro global de energía y amortiguar el impacto que la crisis está teniendo sobre los precios internacionales.
Un mercado bajo presión
El anuncio llega en medio de un fuerte clima de incertidumbre en los mercados energéticos. Uno de los focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Por ese paso circula una porción significativa del crudo que abastece a distintos países, especialmente en Asia. Sin embargo, el tránsito se encuentra restringido para Estados Unidos y sus aliados desde que Irán impuso limitaciones al inicio del conflicto.

El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, reconoció en una entrevista con NBC que la circulación por el estrecho no es segura en este momento y que el impacto de la crisis energética podría sentirse durante algunas semanas más.
No obstante, el funcionario estimó que los precios de la gasolina podrían comenzar a bajar una vez que termine el conflicto y no descartó que el valor en surtidor vuelva a ubicarse por debajo de los tres dólares por galón durante el verano en Estados Unidos.
Impacto en otras industrias
Las consecuencias del conflicto no se limitan al mercado petrolero. Algunas industrias ya comenzaron a sentir el impacto de las restricciones al comercio en la región.
Una de ellas es Aluminium Bahrain, la mayor fundidora de aluminio del mundo fuera de China. La empresa anunció que reducirá gradualmente cerca de una quinta parte de su capacidad de producción debido a las dificultades para exportar a raíz del cierre del estrecho.
La compañía aseguró que realizará un “cierre controlado y seguro” de esa capacidad, aunque advirtió que el proceso no es inmediato, ya que las instalaciones operan a temperaturas extremadamente altas.
El retraso en la normalización de la actividad podría mantener bajo presión el precio del aluminio —un insumo clave para la construcción y la industria automotriz— incluso después de que el tránsito marítimo vuelva a la normalidad.
Con información de Noticias Argentinas e Infobae
